Saltar al contenido

¿De dónde surge el proyecto?

La cartografía tiene por objetivo geolocalizar los femicidios perpetrados en Costa Rica. La posibilidad interactiva del mapa permite realizar cruces de variables para así poder ver tendencias a lo largo de un año o en contraste con otros años. Se pueden encontrar variables como el rango de edad, nacionalidad, provincia, clasificación del femicidio, entre otras. Esta iniciativa formó parte de un proyecto más amplio llamado «Vivas en la Memoria: Tensiones por el reconocimiento y luchas por la justicia entorno a los femicidios en Costa Rica», tesis doctoral en Sociología y Género que llevé a cabo en la Universidad de Paris.

La cartografía surge de un monitoreo y registro cotidiano sobre los femicidios ocurridos en el país a través de la prensa digital. El periodo que abarca es del 2017 hasta la actualidad, y se encuentra en constante actualización. En algunos casos el esclarecimiento se da años después de cometido el femicidio, razón por la cual la cartografía se encuentra siempre en revisión. En ese sentido, para el año en curso algunos de los femicidios no son clasificados aún debido a la falta de información.

Cartografías del femicidio en Costa Rica: trazos de una violencia cotidiana, es un artículo que retrata el primer acercamiento a la cartografía que realicé en el 2017.

La cartografía tiene como referente la base datos construida a partir del monitoreo donde se sistematizan variables de los casos de femicidio. Esta base es contrastada cada año con los informes realizados por el SUB PROCESO DE ESTADÍSTICA, Dirección de planificación del Poder Judicial: Muertes violentas de mujeres por razones de género en Costa Rica bajo el ámbito de la Ley de Penalización de la Violencia contra las mujeres y la Convención Interamericana Belém do Pará. San José, Costa Rica 2017, 2018, 2019, 2020, 2021. El año 2022 y 2023 son contrastados con los Resúmen gráfico de Femicidios publicado por el Observatorio de Violencia de Género contra las Mujeres y Acceso a la Justicia. La diferencia entre las fuentes para llevar a cabo el contraste se debe a que los informes del SubProceso de Estadística son publicados meses, o incluso años después. Algunos datos son también contrastados con información pública del registro civil.

Diferencias con los datos oficiales

  • Sobre la Clasificación:

Femicidio Artículo 21: Se le impondrá pena de prisión de veinte a treinta y cinco años a quien dé muerte a una mujer con la que mantenga una relación de matrimonio, en unión de hecho declarada o no (Ley Penalización de la Violencia Contra las Mujeres, resaltado propio).

Femicidio Artículo 21bis: Se incluyen en esta categoría legal las muertes violentas de mujeres, por género, ocurridas en los escenarios que histórica y estadísticamente se habían contemplados como femicidio ampliado y se agregan otros supuestos adicionales. Se sancionan con pena de 20 a 35 años de prisión. [Reforma a la Ley de Penalización de Violencia contra las Mujeres, para establecer el femicidio ampliado, Ley N° 10022, vigente desde 23 de agosto de 2021]

Femicidio Ampliado: Clasificación basada en la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer «Convención de Belém do Pará“, 1994. Se sancionan las muertes violentas de mujeres, por género, en donde no había una relación de matrimonio o unión libre: ejemplo, las muertes durante el noviazgo, después de un divorcio, luego del cese de una unión de hecho y las que ocurren en ámbito público, a raíz de un ataque sexual, entre otros (Observatorio de violencia de género contra las mujeres y acceso a la justicia, resaltado propio). Es importante aclarar que esta clasificación visibiliza los femicidios perpetuados fuera de la estrecha definición penal. Sin embargo, estos casos NO son tipificados como femicidios en los juzgados. Es decir, es una clasificación que permite contar con estadísticas y visibilidad política de la problemática; mas a nivel penal serán clasificados como homicidios.

Sospecha de femicidio, no reconocido por el Estado: Estos casos quedan por fuera de las estadísticas oficiales del Estado. Algunos de ellos podrán estar clasificados como: Homicidios no femicidios u Homicidios con informe pendiente. Sin embargo, partiendo del Modelo de Protocolo latinoamericano de investigación de las muertes violentas de mujeres por razones de género (femicidio/feminicidio) de OACNUDH y ONU Mujeres (2014); se considera para la presente investigación otra serie de criterios que visibilizan el entramado de desigualdad y de poder en detrimento de la vida de las mujeres.

Un ejemplo de disonancia son los casos de violencia sexual y/o cuerpos hallados varios días después de su asesinato. En estos, el discurso por parte del Estado es que ha sido imposible recabar “la prueba”. En ese sentido, el caso de María Trinidad Matus – mexicana asesinada en Cóbano, Puntarenas, no es considerado un femicidio debido a que no pudieron probar la violencia sexual. Esto a pesar de que su cuerpo fue encontrado desnudo, se cuenta con el testimonio de otra mujer que sobrevivió el ataque esa noche, quien interpuso una denuncia por intento de violencia sexual.

¿Por qué entonces sí se encuentra mapeado su caso en esta cartografía? El modelo latinoamericano mencionado anteriormente dice: “Toda muerte violenta de una mujer en el que se evidencie un componente sexual directo o simbólico debe considerarse un femicidio” (pp.80). Esto evidencia cómo el Estado no reconoce parte de los otros criterios para comprender la violencia contra las mujeres. El apego al discurso “científico”, “objetivo”, “probatorio” repercute directamente en el registro y por tanto reconocimiento de los femicidios en el país. Las voces de las mujeres siguen siendo cuestionadas, y no suficiente prueba para el Estado.

En la cartografía existe también la posibilidad de utilizar otro filtro de escenario de femicidio, partiendo de una línea de investigación feminista iniciada en Centroamérica y Costa Rica por CEFEMINA (2010). Como opciones del filtro, se incluye el escenario de la familia, de la pareja o expareja, misoginia, trabajo sexual, y transfobia. Los escenarios de redes delictivas y venganza han venido a complejizar aún más el tema de los femicidios. Tenemos años en que el número derivado de asesinatos de mujeres en estos escenarios se ha incluso duplicado, como lo es para el 2017. Este aumento significativo nos obliga a pensar la particularidad de estos crímenes en el contexto costarricense. En un futuro cercano, espero poder incorporar los casos de redes delictivas a la base y el mapa.

  • Sobre la geolocalización

En algunos femicidios, la geolocalización no corresponde con lo señalado por los datos oficiales. Esto se debe a que algunas han sido mujeres que mueren en el hospital, y no en el lugar donde fueron violentadas. Para la cartografía, me interesa enfatizar el lugar donde se ejerce la violencia extrema, puesto que esto permite dar mayor entendimiento sobre los escenarios o contextos femicidas. 

  • Casos de desaparición y femicidio

En el periodo de análisis se encuentran femicidios donde la mujer estuvo desaparecida por días o meses y después es encontrado su cuerpo, tal como lo fue el caso de Karolay Serrano Cordero o de Vilma Ramona Ledezma Garita. En otros, el cuerpo de la mujer no es localizado, como lamentablemente es la situación de Deire Odalía Ramírez Barrantes. Los datos oficiales ubican el femicidio de la mujer en el año en que es hallado su cuerpo. Para la presente cartografía, decido ubicarlas en el año de su desaparición, puesto que es el momento que marca la ausencia, y el vacío en su familia y comunidad.

Las posibilidades de la cartografía

Dentro de esta cartografía, cada punto es un femicidio, cada color es la historia de una mujer que fue asesinada por el hecho de ser mujer. La visualización cartográfica permite comprender el femicidio como una problemática país. Nos muestra las diferentes regiones y provincias donde se ha concentrado en los últimos años estos crímenes. Gracias a la interactividad del mapa, se pueden geolocalizar las variables, y por ende pensar en las interseccionalidades que atraviesan cada escenario de femicidio.

Este mapeo es un trabajo indisociable del registro de femicidios y del análisis de datos. Esta práctica de monitoreo de medios posee una larga data, y ha sido una constante en el activismo y la investigación feminista. Fue fundamental para mostrar la particularidad de los femicidios frente a los homicidios “género neutrales”, y continúa hoy siendo uno de los medios para ejercer presión y exigir la aprobación de leyes y políticas públicas que prevengan y sancionen directamente el femicidio.

En Costa Rica, desde la década de los 90’s las compañeras feministas dieron la lucha por el reconocimiento de los femicidios y su consiguiente penalización. El Estado aceptó a medias su lucha, eliminando la definición amplia que el movimiento planteaba como delimitación del femicidio.

Ante esta realidad, la necesidad de continuar trabajando fuera de los espacios institucionales se hace imperante. Nuestras posibilidades de monitoreo, de movilización y de denuncia tienen que estar siempre presentes cuando se trata de combatir la violencia contra las mujeres y los femicidios.

Han pasado muchos años desde la aprobación de la Ley de Penalización de la Violencia contra las Mujeres (2007). Les debemos a todas estas mujeres víctimas de femicidio la lucha por conseguir su reconocimiento, una lucha que pasa por la memoria y la reparación, pasa por nombrarlas.

Fotografías de Ale Lane

Reconocimientos

El corazón de la tesis se encuentra en la historia de estas 8 mujeres: Dayana, Ingrid, Stephany, Johelyn, Helen, Angélica, María Trinidad y Stefany. Agradezco profundamente a sus familiares y amistades por la confianza. Con esta iniciativa quiero nombrarlas, recordarlas, y homenajear sus vidas.

La tesis doctoral cuenta con el apoyo del Programa de Movilidad Académica y Administrativa de la Oficina de Asuntos Internacionales y Cooperación Externa de la Universidad de Costa Rica.

Agradezco a la Colectiva Caminando y a Ni una Menos CR por el contraste con sus propias bases de datos.

Jose Antonio Mora Calderón, muchas gracias por tender esos puentes desde la geografía crítica

Mar Fournier Pereira, agradezco el acompañamiento, la paciencia y el amor por crecer y aprender juntxs. Esta página es posible gracias a tu colaboración.